El alcalde en funciones de Salobreña y el presidente de la Mancomunidad han estado en nuestra emisora para hablar del alcance de este Plan aprobado ayer, y ponen sobre la mesa los modelos de crecimiento que plantean socialistas y populares.
El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía aprobó ayer el Plan de Protección del Corredor Litoral de Andalucía, cuya tramitación se inició en el año 2012 con el objetivo de garantizar la preservación de los espacios no urbanizados de la franja costera y evitar el deterioro de su paisaje. Una medida que, según la administración autonómica, protegerá el 55 por ciento de la superficie total del litoral andaluz.
Se trata de un nuevo instrumento de planificación que fija los objetivos y criterios a los que se deben atener los planeamientos municipales en aquellos terrenos que destacan por sus valores ambientales, naturales, paisajísticos, culturales, agrícolas y forestales. La Junta lo justifica bajo el argumento de que garantizará la conservación y revalorizará la franja comprendida en los primeros 500 metros desde la línea de costa, así como de todas aquellas zonas necesarias para asegurar las finalidades de protección.
Desde el principio de la tramitación, los responsables políticos de la Costa Tropical se han posicionado en relación a este Plan, aunque mucho ha tenido que ver en ello su signo político. Y las posturas no han cambiado tras la reciente aprobación. Desde el lado socialista se apoyan los argumentos de la Junta de Andalucía respecto a la necesidad de preservar el litoral, mientras que desde el Partido Popular se considera que la medida “atenta” contra el crecimiento y desarrollo de la comarca, y por tanto sus posibilidades de generar empleo y riqueza.
El alcalde en funciones de Salobreña, Gonzalo Fernández Pulido (PSOE), asegura que el Plan Litoral ha contado con “toda la participación pública y todo el consenso” posibles, ya que diversas administraciones y colectivos “han hecho sugerencias, aportaciones y alegaciones, muchas de las cuales se han estimado”. Para el regidor salobreñero, este planeamiento “viene a definir un modelo de crecimiento urbanístico distinto al que hemos tenido hasta ahora”, basado en viviendas de segunda residencia que generan poca riqueza y empleo. Como ejemplo, señala que en Salobreña se “dilapidó” la primera línea de costa.
Asegura Fernández que la primera franja del litoral es “la gallina de los huevos de oro” desde el punto de vista urbanístico y turístico, y “hay que saber gestionarlo”.
No obstante, el presidente de la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical, José García Fuentes, discrepa en cuanto a que ese modelo de los años setenta al que se refiere el alcalde de la Villa ya no es el que se viene aplicando en los últimos años, ya que el Plan de Ordenación del Terrotiro de Andalucía (POTA) establecía una franja de 200 metros de protección, que el nuevo planeamiento amplia hasta los 500 metros, lo que considera exagerado.
En su opinión, la franja de 500 metros es “una barbaridad porque supone irse muy arriba”, algo que “pone en desventaja a este litoral para el crecimiento y el desarrollo futuro”. Tampoco está de acuerdo García Fuentes con que el Plan haya tenido participación, ya que en el litoral granadino se presentaron 232 alegaciones de particulares, asociaciones y administraciones, muchas de las cuales no fueron tenidas en cuenta.
Señala asimismo que el nuevo plan afecta a 19 planes parciales que ya estaban incluidos en el POTA, un instrumento que ya ordenaba el territorio del litoral granadino, al que luego se sumó el Plan Subregional. Ambos se conjugan además con los planes de ordenación urbanística de cada municipio.
Gonzalo Fernández Pulido niega que el Plan Litoral impida el crecimiento poblacional de los municipios, y afirma que sí lo permite cuando sea anexo al núcleo de población. Por el contrario, lo que no permite es la formación de núcleos aislados. Asegura el alcalde en funciones que “el Plan no es taxativo en cuanto a los crecimientos”, sino que diferencia tres ámbitos de protección diferentes. Uno de ellos es el ambiental, que incluye los parajes naturales o zonas de acantilados, entre otros; la categoría de protección 1, donde se permiten desarrollos de ocio o recreativos como senderos u observatorios; y la categoría 2, donde se autorizan construcciones para explotaciones agrícolas o infraestructuras de interés público o turísticas.
Ambos responsables políticos no se han puesto de acuerdo sobre el alcance exacto de la normativa, pero tampoco lo han hecho respecto al modelo de desarrollo turístico que debe seguir la Costa Tropical. El alcalde de la Villa insiste en que el Plan de Protección del Corredor Litoral de Andalucía “no coarta la construcción” dentro de la franja de 500 metros, sino que dentro de ella existe capacidad para construir 143.000 viviendas en toda Andalucía, aunque según García Fuentes se trata de aquellas que ya estaban establecidas en los planeamientos vigentes.











