· Desde el pasado miércoles está en marcha la campaña de vacunación contra la gripe para los principales colectivos de riesgo. En la comarca de la Costa se estima que se administrarán unas 25.000 vacunas.
El día 15 de octubre se puso en marcha en Andalucía la campaña de vacunación contra la gripe, por lo que los ciudadanos que pretendan aplicársela ya pueden solicitar cita previa. En la pasada campaña se administraron en el marco del Área de Gestión Sanitaria Sur de Granada 23.700 vacunas, 2.890 en la Unidad de Gestión Clínica de Salobreña, que engloba también a Molvízar y Los Guájares. Para este año la campaña va dirigida a una población de 25.000 personas.
El virus de la gripe, que está en permanente mutación, no parece tener características especialmente virulentas este año, según lo que se ha podido comprobar durante la temporada en invernal en el hemisferio sur, que siempre se utiliza como referencia.
Las vacunas no son obligatorias, pero sí son recomendables para diferentes grupos de riesgo. En el caso de la gripe lo integran las personas mayores de 65 años, en especial las que convivan en instituciones cerradas; todas las menores de esa edad que tengan alguna patología crónica que pueda verse afectada por el virus de la gripe, como por ejemplo diabetes u obesidad mórbida; las mujeres embarazadas; los niños pequeños, en especial los que reciban tratamiento con aspirinas; y también las personas que trabajan en centros donde residen personas con enfermedades crónicas de cualquier edad. También se recomienda a todo el personal sanitario en general, incluyendo a personas que trabajan en cuerpos de seguridad.
Camilo López, jefe de Salud Pública del Área de Gestión Sanitaria Sur de Granada, ha contado en Radio Salobreña que en cuanto a la sintomatología, la gripe suele manifestarse a través de malestar general, fiebre, dolores musculares, tos o cefalea, los cuales la distinguen de un simple resfriado. Los profesionales advierten sobre la automedicación y de que los procesos gripales son de origen vírico, por lo que los antibióticos no sirven para curarlos y a la vez pueden provocar efectos secundarios indeseables. El tratamiento, por lo tanto, es sintomático, y a la vez hay que tomar las medidas de prevención correspondientes, especialmente en los grupos de riesgo.

















