Las fiestas en honor a la Virgen del Rosario afrontan sus jornadas finales en Salobreña con la ofrenda floral y la tradicional procesión de la patrona, dos citas que volverán a unir la devoción y la convivencia, pero esta vez de forma diferente, ya que tras el cierre de la Iglesia Parroquial por los problemas provocados por el tren de borrascas en su techumbre, la comunidad pastoral se ha visto obligada a redefinir todos los actos litúrgicos en otros espacios religiosos de la localidad.
La primera de las citas tendrá lugar este martes 6 de octubre, a partir de las 19 horas, en el Templo de San Juan Bautista, donde se celebrará la ofrenda floral y una misa en honor a la patrona. El párroco de Salobreña y hermano mayor de la hermandad, Jorge Nieto García, ha animado a los vecinos a participar en esta ofrenda y ha explicado que, aunque la elección de las flores es libre, se ha pensado especialmente en flores blancas para la decoración del trono de la patrona. Las rosas blancas son la opción preferente para el adorno del trono, aunque quienes participen podrán aportar cualquier otro tipo de flor de ese color.
La procesión tendrá lugar el miércoles 7 de octubre, día grande de las fiestas, después de la misa de las 19 horas. Este año, las circunstancias de la iglesia del Rosario han obligado a trasladar la celebración religiosa al Paseo de las Flores. Nieto ha destacado que este cambio de escenario puede convertirse en una oportunidad para disfrutar de un enclave singular de Salobreña. La intención de la hermandad es mantener, al mismo tiempo, la vinculación con el casco antiguo y con la tradición de la celebración, por lo que, una vez finalizada la misa, la Virgen del Rosario recorrerá las calles del centro histórico, para finalizar en la Iglesia del Rosario, cuya nave central actualmente no presenta problemas estructurales. La intención, según el párroco, es evitar el desmontaje del trono en el Paseo de las Flores y facilitar así la organización de los actos posteriores.
Jorge Nieto ha reivindicado el valor de estas fiestas como memoria colectiva de Salobreña y de las generaciones que han mantenido esta tradición. La celebración del Rosario representa así una oportunidad para dar gracias, compartir en familia y mantener vivas unas costumbres que forman parte de la identidad del municipio.
Tras la procesión, la hermandad ha previsto un encuentro de convivencia en el Paseo de las Flores. La actividad tendrá carácter familiar y permitirá a los participantes compartir comida y bebida una vez concluido el recorrido. Para organizarla, se ha establecido un precio simbólico de cinco euros y será necesario adquirir previamente el correspondiente tique.
La hermandad también ha hecho un llamamiento a la colaboración de los vecinos para las tareas de preparación de la jornada. Será necesario ayudar durante la mañana del miércoles en el montaje del trono y, posteriormente, en la preparación de las mesas y del espacio destinado al encuentro de convivencia.























