Distintas zonas públicas y centros educativos de Salobreña están siendo dotados de zonas de sombra que permitan paliar las altas temperaturas que se experimentan en diversas épocas del año. Desde hace unos meses el Ayuntamiento vienen colocando pérgolas de madera, aunque mirando a futuro se plantea la necesidad de apostar por el arbolado.
Estas estructuras se han instalado ya en los colegios Juan Ramón Jiménez o Segalvina, así como en la Escuela Infantil Federico García Lorca, y en espacios públicos como el parque de la Libertad o el parque de Lobres. Un proyecto en el que se seguirá incidiendo de cara al próximo verano, pensando no solo en estos espacios utilizados principalmente por niños, sino en crear refugios climáticos para protegerse cuando el calor es intenso.
Para el alcalde de la Villa, Javier Ortega, a medio y largo plazo la idea es colocar arbolado que permita generar zonas de sombra de manera natural. Mientras tanto, se apela a esta solución que permite a vecinos y visitantes descansar y refrescarse cuando pasean por el municipio.
Para Ortega, “es inconcebible que a día de hoy se haga un urbanismo como hace veinte o treinta años, cuando el problema del cambio climático no era tan patente”. Por tanto, señala que en la actualidad hay que plantearse la generación de zonas de sombra naturales a través de arbolado y zonas verdes, “que es lo más duradero y eficaz”. Por lo demás, se plantean las pérgolas como “recursos de emergencia” mientras crece esa masa vegetal, lo cual requiere de varios años.
Según el alcalde, la intención es “seleccionar dentro del callejero de Salobreña las zonas estratégicas donde habilitar estos refugios climáticos, diseñarlos y comenzar a instalarlos”. Indica que “no es un plan corto plazo, no se soluciona de la noche a la mañana, pero sí es algo que hay que comenzar y que se debe mantener a lo largo de los años”.























