Tras la finalización del mes de julio, el Área de Educación del Ayuntamiento de Salobreña ha hecho una valoración muy positiva del primer mes de funcionamiento de los colegios de verano promovidos por el Ayuntamiento, tanto en el Colegio Segalvina como en el Cervantes de Lobres. En conjunto han acogido a 173 alumnos, mientras que las previsiones para el mes de agosto marcan también un alto nivel de demanda.
Dentro de las dos escuelas de verano incluidas en el programa Salobreña Educa, la que funciona en el Colegio Segalvina ha totalizado 154 alumnos en el mes de julio, de los que 72 corresponden a Infantil y 75 a Primaria, a los que se suman 7 en unidad NEAE (Necesidades Específicas de Apoyo Educativo). Una veintena de ellos han utilizado el servicio de comedor, mientras que 59 han acudido al aula matinal desde las 9 de la mañana, y 12 desde las 7:45.
En lo que respecta al Cervantes de Lobres, ha contado con 19 alumnos inscritos, 10 de Infantil y 9 de Primaria, entre los cuales se incluyen dos con NEAE.
Mari Carmen Rodríguez Callejón, teniente de alcalde de Educación, destaca que los colegios de verano desarrollados durante el mes de julio se han consolidado como un servicio esencial para favorecer la conciliación familiar y ofrecer un ocio educativo de calidad. Y añade que se ha prestado especial atención a la inclusión, contando con una Unidad de 7 alumnos con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo, que han participado de forma activa en todas las actividades mediante adaptaciones y una atención individualizada cuando ha sido necesario.
La organización en grupos de Infantil y de Primaria ha permitido adaptar las actividades a las distintas edades, favoreciendo una atención más personalizada y una mejor convivencia. Desde Aula 10, que gestiona los colegios, destacan que la programación se ha estructurado en semanas temáticas, combinando actividades deportivas, talleres, juegos cooperativos, manualidades y dinámicas grupales, buscando “fomentar valores como el respeto, la cooperación y el trabajo en equipo”. Además, señalan que los castillos de agua semanales “han sido una de las actividades más esperadas y mejor valoradas por el alumnado”.
El colegio de verano ha sido desarrollado por once profesionales, formados en distintas ramas del ámbito educativo como psicología, maestros de Infantil y Primaria, PTIS (Técnico Superior en Integración Social) y monitores de ocio y tiempo libre.
Ya con vistas al mes de agosto que ha iniciado hoy su programación, hay 120 alumnos inscritos -65 de infantil y 55 de primaria-, continuándose con el servicio de comedor y aula matinal. Dado que la escuela de verano de Lobres solo ha funcionado durante el mes de julio, varios de sus alumnos continuarán este mes en el Segalvina.























