Caleteros III culmina la trilogía fotográfica de Alicia Soblechero y Remedios Valls con un homenaje a la antigua azucarera

· La presentación tendrá lugar este domingo 12 de julio a las 20 horas en la plaza del Lavadero, un escenario elegido por su estrecha vinculación con el proyecto y desde el que se contemplan muchas de las imágenes que integran el libro

Las fotógrafas Alicia Soblechero y Remedios Valls ponen el broche final a su proyecto Caleteros con la presentación de Caleteros III, la Fábrica, una obra que completa la trilogía dedicada a La Caleta y La Guardia y que, en esta ocasión, dirige la mirada hacia la antigua azucarera Nuestra Señora del Rosario y las personas que trabajaron en ella.

La presentación tendrá lugar este domingo día 12 de julio a las 20 horas en la plaza del Lavadero, un escenario elegido por su estrecha vinculación con el proyecto y desde el que se contemplan muchas de las imágenes que integran el libro.

Aunque la trilogía no estuvo planteada desde el principio como tal, las autoras sí tenían claro que querían desarrollar un trabajo de largo recorrido sobre La Caleta utilizando como gran sala de exposiciones el muro de la antigua fábrica. La idea, han comentado esta mañana en una entrevista en Radio Salobreña, comenzó a tomar forma tras fotografiar la procesión de la Virgen del Carmen en los años posteriores a la pandemia, cuando la emoción vivida durante aquella celebración les hizo intuir que detrás de aquellas imágenes había mucho más que un reportaje puntual.

El primer volumen estuvo dedicado a personajes de La Caleta, mientras que el segundo giró en torno a la Virgen del Carmen y, ahora, el tercero recupera la memoria de la fábrica azucarera coincidiendo con el vigésimo aniversario de la última zafra.

Para Soblechero y Valls, el orden de los proyectos respondía a una lógica clara, donde primero las personas, auténticas protagonistas de la historia del barrio, fueran las destacadas, después sus tradiciones y, finalmente, el edificio que marcó durante décadas el ritmo de vida de varias generaciones de la Villa.

El nuevo trabajo recoge retratos de antiguos trabajadores, imágenes del interior de la fábrica, un espacio que las fotógrafas describen como un escenario de enorme fuerza visual, donde la maquinaria, los engranajes, los cuadros eléctricos y las huellas del tiempo parecen haberse detenido desde el último día de actividad.

El proyecto comenzó a desarrollarse durante el pasado invierno con la intención inicial de retratar al mayor número posible de trabajadores que aún viven. A partir de ahí, el potencial estético del edificio llevó a ampliar el trabajo fotográfico, incorporando también imágenes de la arquitectura industrial y fotografías de archivo realizadas durante años en distintos momentos y condiciones atmosféricas.

El resultado es el volumen más ambicioso de la colección, tanto por el contenido gráfico como por la incorporación de diversos textos que enriquecen la publicación. En sus páginas colaboran los historiadores Domingo Armada y José Pérez, la periodista Dominique Bertholet y el sacerdote José Ferrer, quien aporta una mirada íntima desde sus recuerdos de infancia como vecino de La Caleta.

Paralelamente al libro, el muro de la antigua fábrica acoge ya una exposición formada por 17 grandes lonas con los retratos de otros tantos trabajadores que participaron en la historia de la azucarera, mientras que algunas de las imágenes de la anterior exposición dedicada a la Virgen del Carmen han sido trasladadas este verano a La Guardia con motivo de sus fiestas.

Más allá del valor artístico y documental, las autoras reconocen que Caleteros III incorpora también un toque reivindicativo. El objetivo es contribuir a que vecinos y visitantes conozcan mejor el interior y la historia de la antigua fábrica, favoreciendo así su puesta en valor y despertando el interés por recuperar un espacio que consideran único dentro del patrimonio industrial de la Costa Tropical.

La presentación del domingo pretende ir más allá de la puesta de largo del libro. Soblechero y Valls quieren convertir el acto en un encuentro abierto para que antiguos trabajadores, vecinos y asistentes compartan recuerdos, anécdotas y vivencias ligadas a un lugar que forma parte de la identidad de La Caleta y cuya memoria continúa viva gracias a quienes la construyeron.