El Festival Internacional de Música y Danza de Granada llega a Salobreña con ‘Las cuatro estaciones’ de Vivaldi

· La Academia Barroca del Festival de Granada, dirigida por Aarón Zapico, ofrecerá un concierto gratuito en el Auditorio Villa de Salobreña dentro de la extensión del FEX

La Academia Barroca de Granada durante uno de sus conciertos. //Foto de archivo.

Salobreña será este miércoles, 1 de julio, una de las sedes de la extensión de la edición número 75 del Festival Internacional de Música y Danza de Granada con la interpretación de ‘Las cuatro estaciones’ de Antonio Vivaldi, a cargo de la Academia Barroca del Festival de Granada, bajo la dirección de Aarón Zapico. El concierto se celebrará a las 21 horas en el Auditorio Villa de Salobreña José Martín Recuerda, con entrada gratuita hasta completar aforo.

La cita permitirá al público salobreñero disfrutar de una de las composiciones más populares de Antonio Vivaldi dentro de la programación del FEX, la extensión del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, que acerca cada verano espectáculos de primer nivel a distintos municipios de la provincia.

La actuación forma parte de una gira de tres conciertos que comenzó en Granada, dentro de la programación oficial del festival, donde la formación acompaña al prestigioso Ballet Malandain de Biarritz en una producción que entremezcla música barroca y danza contemporánea. Tras su paso por Salobreña, el espectáculo viajará a Huétor Vega.

El director de la Academia Barroca, Aarón Zapico, ha explicado que la interpretación que llegará a la Villa propone una lectura personal de una de las obras más conocidas del repertorio clásico. Aunque respeta la esencia de la partitura de Vivaldi, la formación apuesta por una interpretación con un marcado carácter escénico y expresivo, en la que el protagonismo recae tanto en la calidad musical como en la implicación de los jóvenes músicos que integran la academia.

Zapico ha considerado que una obra universal como ‘Las cuatro estaciones’ “admite nuevas miradas sin perder su identidad”. A su juicio, del mismo modo que un actor aporta su propia personalidad a un texto teatral, cada intérprete imprime su sensibilidad a una partitura, convirtiendo cada ejecución en una experiencia diferente.

El director también ha destacado la naturalidad con la que conviven en esta producción la música barroca y una puesta en escena contemporánea. En su opinión, las etiquetas estilísticas pierden importancia cuando la propuesta artística logra emocionar al público, ya que la música trasciende épocas y clasificaciones para convertirse en un vehículo de expresión plenamente vigente.