La Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Salobreña permanecerá cerrada temporalmente al culto tras detectarse daños en la techumbre de la nave central del templo. La decisión se ha adoptado después de que las intensas lluvias registradas en los últimos meses hayan agravado el estado de la cubierta, provocando la aparición de fracturas en el interior del embovedado, según ha informado el párroco de la localidad, Jorge Nieto García. El cierre se ha producido tras varias consultas técnicas y una inspección del edificio por parte de especialistas, que aconsejaron actuar con prudencia y comenzar cuanto antes los trámites necesarios para su restauración.
Mientras se desarrollan los trabajos y se concretan los plazos de la intervención, todas las celebraciones religiosas previstas en la Iglesia del Rosario se trasladarán al templo San Juan Bautista, situado en la zona baja del municipio. Esta medida afectará también a los actos programados con motivo de la próxima Semana Santa, que se celebrarán desde esta iglesia ubicado en la zona baja del pueblo.
En una entrevista en Radio Salobreña, el párroco ha explicado que la decisión de cerrar el templo se empezó a valorar hace unas semanas, tras comprobar el deterioro del edificio. “Hace aproximadamente dos semanas empezamos a valorar la posibilidad de cerrarla. Ya sabíamos desde hace años que la nave central no estaba en buen estado, pero ahora, con las lluvias, han aparecido grietas y algunas rajas en el techo”, ha indicado.
Nieto ha recordado que en 2007 ya se acometieron obras de reparación en las naves laterales, aunque entonces se descartó actuar sobre la nave central por motivos económicos. “En aquel momento vimos que la nave central tampoco estaba bien, pero podía resistir. Ahora hemos considerado que lo más prudente era clausurar la iglesia y empezar a mover todo lo necesario para su restauración”, ha señalado.
El proyecto de intervención ya está elaborado y deberá presentarse ahora ante el Ayuntamiento de Salobreña y la Delegación de Cultura para obtener los permisos necesarios antes de iniciar las obras. El párroco ha advertido de que se trata de una actuación de gran envergadura, por lo que el templo podría permanecer cerrado durante un largo periodo. “Será una obra muy grande y va a llevar tiempo. Yo calculo que como mínimo podría prolongarse cerca de dos años”, ha explicado.
Respecto al coste de la restauración, Nieto ha indicado que todavía no existe una cifra definitiva, ya que el presupuesto elaborado hace años deberá actualizarse y ha recordado que la restauración anterior del templo se financió en gran parte gracias a la colaboración de los vecinos. “En 2007 todo se pagó con el esfuerzo del pueblo, con rifas, comidas y la colaboración de muchísima gente. Ese será también el camino ahora, aunque primero debemos conocer el montante final y los plazos”, ha afirmado.
El cierre del templo tendrá además un impacto directo en la actividad religiosa del municipio, ya que la Semana Santa salobreñera se celebrará este año desde el templo de San Juan Bautista, desde donde partirán las procesiones, previsiblemente desde el exterior del templo debido a la menor altura de su puerta. “Intentaremos hacerlo lo más digno posible. También puede ser una oportunidad para que las procesiones recorran la parte nueva del pueblo”, ha señalado el párroco.
La clausura afectará igualmente a otros actos litúrgicos y celebraciones previstas durante los próximos meses, como comuniones, bodas, el Corpus o las fiestas del Rosario, que deberán reorganizarse mientras duren las obras.
Jorge Nieto ha anticipado que esta misma tarde hay convocada una reunión con la Agrupación de Hermandades y Cofradías para replantear todas las salidas procesionales, fijar horarios e itinerarios que serán íntegramente en la zona baja del municipio.
La Iglesia de Nuestra Señora del Rosario es uno de los edificios más emblemáticos del patrimonio histórico de la Villa. De estilo mudéjar y construida en el siglo XVI sobre la antigua mezquita musulmana, el templo constituye uno de los principales referentes religiosos y culturales de la localidad. Por ello, desde la parroquia confían en que el proceso de restauración permita garantizar su conservación y devolver cuanto antes la actividad a este histórico enclave.

















