La ONG Coral Soul ha retirado cuatro toneladas de residuos del fondo marino frente a la costa de Salobreña en una compleja operación submarina destinada a limpiar restos de la antigua piscifactoría abandonada situada en la Zona de Especial Conservación de los Acantilados y Fondos Marinos Tesorillo-Salobreña, un espacio protegido de la Red Natura 2000.
Según ha explicado a Radio Salobreña la directora de la organización, Marina Palacios, esta intervención forma parte de la tercera actuación realizada en el área y ha permitido elevar a 12,5 toneladas el total de residuos extraídos hasta el momento, principalmente redes y jaulas utilizadas para la cría de dorada y lubina. La operación ha requerido la participación de buzos profesionales, patrones marineros, cámaras y personal técnico, además de embarcaciones equipadas con grúas. Las redes, algunas de ellas de más de una tonelada de peso y situadas a unos 30 metros de profundidad, tuvieron que ser elevadas mediante globos de flotación antes de ser izadas a bordo.
Palacios ha advertido de que estos residuos suponen un grave riesgo para el ecosistema marino, ya que al depositarse sobre el fondo “tapan y asfixian” la vida existente, provocando fenómenos de anoxia y acumulación de sedimentos que impiden el desarrollo de nuevas especies. Además, la degradación de los plásticos genera microplásticos que terminan incorporándose a la cadena alimentaria.
Los trabajos se enmarcan en el DeepCore Project, con la colaboración de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del programa Pleamar, y está cofinanciado por la Unión Europea mediante el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura, y cuentan con la colaboración de la empresa Gravity Wave, que reutiliza parte de las redes recuperadas para transformarlas en mobiliario urbano dentro de un modelo de economía circular.
Aunque la zona hasta los 30 metros de profundidad ya está prácticamente saneada, la ONG ha advertido de que aún quedan residuos entre los 30 y los 50 metros, por lo que serán necesarias nuevas campañas de retirada para completar la limpieza de este enclave marino de gran valor ecológico.

















