La colocación de barandas y el arreglo del acerado dotan de mayor seguridad a una vía por la que cada vez transitan más personas debido al incremento del número de viviendas.
Imagen de archivo de las obras de la calle Extramuros.
El Ayuntamiento de Salobreña está concluyendo en estos días la construcción de un vallado permanente de protección en la calle Extramuros, ante la demanda realizada por los vecinos para mejorar la seguridad. Desde que se abriera en 2007 el acceso oeste desde la N-340 a través de la Unidad de Ejecución S-3, esta calle se quedó protegida únicamente mediante vallas metálicas móviles, lo que creaba gran inseguridad y peligro debido a la diferencia de rasante entre ambas vías.
Con la finalización de esta obra, la calle Extramuros no sólo solventa los problemas que padecía en materia de seguridad, sino también en cuanto a funcionalidad. Ejecutada directamente por la administración local, consistió en el arreglo del muro existente, su continuación en la parte alta de la calle, la colocación de barandas definitivas de protección homogeneizadas con la existente al inicio de la vía y el arreglo del acerado.
Los trabajos en el muro ya están finalizados, con la correspondiente pintura de la baranda, y para mañana se espera que esté terminado el paso elevado de peatones que se está instalando, atendiendo a la normativa vigente sobre eliminación de barreras arquitectónicas.
Casi paralelamente a esta actuación, en las últimas semanas se ha realizado otra obra en la baranda de la parte baja de la calle Extramuros, que da acceso al casco histórico. Se trata de una obra particular que, previo permiso del Ayuntamiento, ha introducido en su baranda perimetral unos bancos de hormigón situados en la acera, por lo que pueden ser utilizados por cualquier viandante, especialmente por las personas mayores que se suelen reunir en la zona.











