Una visita del programa medioambienal permitirá conocer este miércoles los misterios naturales del Peñón

· El encargado de llevar adelante esta actividad es Antonio Martínez Romera, integrante de Ecologistas en Acción, quien explicará aspectos históricos del Peñón, que es también un yacimiento arqueológico

Dentro del programa de actividades medioambientales del Ayuntamiento para este verano, mañana a las 9 de la mañana se llevará a cabo una ruta denominada ‘Misterios naturales del Peñón de Salobreña’. Más allá de la personalidad que le otorga a la playa de la Villa y de sus imponentes vistas, el Peñón es un gran desconocido en lo referente a su valor histórico y ambiental.

El encargado de llevar adelante esta actividad es Antonio Martínez Romera, integrante de Ecologistas en Acción, quien explicará aspectos históricos del Peñón, que es también un yacimiento arqueológico. Y también sobre su valor natural, pues por ejemplo alberga algunos endemismos como una especie de senecio que apenas se encuentra en la península.

La actividad tendrá carácter interactivo con la participación de los asistentes, más allá de las explicaciones de Martínez Romera, que resalta también la importancia del Peñón desde el punto de vista paisajístico, y pone el acento en la necesidad de protegerlo y regenerarlo, pues según afirma «está bastante degradado». Recuerda en ese sentido unas obras que se hicieron en su día con la intención de construir un hotel, y aún permanece allí la plataforma de hormigón. Por otra parte, destaca que es utilizado también para hacer botellón, lo cual colabora también con su degradación. Por todo ello, reivindica su declaración como Monumento Natural, tal y como se ha hecho con los peñones del Santo de Almuñécar.

Por otra parte, Nono Romera se ha referido a la actividad celebrada el pasado sábado para la limpieza de restos de la antigua piscifactoría entre el Caletón y el Carrizal. Una actividad realizada por tierra y también por mar, a través del velero de Ecologistas en Acción Diosa Maat y varios kayaks.

En ese sentido, la sensación ha sido agridulce, pues si bien se han recogido muchos residuos, no se ha podido retirar unos restos de maromas debido a su gran tamaño y resistencia. Tendría que ser por tanto una empresa especializada la que retire esos residuos que se encuentran en una zona protegida.