El mes de agosto finaliza con una ocupación del 90 por ciento en los principales hoteles de la comarca, que califican esta temporada estival como la mejor de los últimos cinco años
El verano que está llegando a su fin es uno de los mejores que recuerda el sector turístico de la Costa al menos en el último lustro, con unos niveles de ocupación hotelera que en los mayores establecimientos han rondado el 90 por ciento en agosto. Este vuelve a ser el mes con mayor afluencia de visitantes, aunque julio también ha tenido un muy buen comportamiento para el sector, que ha conseguido redondear una satisfactoria temporada estival.
La segunda quincena de agosto que acaba de finalizar ha tenido una ocupación del 89 por ciento, según la Asociación de Hoteleros de la Costa Tropical. Se ha comportado por tanto en los mismos términos que la primera quincena, cuando rozó los 90 puntos. En líneas generales, agosto tuvo un nivel de ocupación en los hoteles de tres y cuatro estrellas de la Costa unos tres puntos por encima del mismo periodo de 2015.
Contando desde el inicio de la llegada masiva del turismo, allá por la festividad de San Juan a finales de junio, para el presidente de la Asociación de Hoteleros, Rafael Lamelas, “ha sido un buen verano, y confiamos que así será hasta el 12 o el 13 de septiembre. A partir de entonces habrá un bajón grande”.
En cuanto a la procedencia de los visitantes, una vez más han destacado los nacionales, y entre ellos los andaluces con un 55 por ciento del total. El resto ha correspondido principalmente a madrileños y castellano-manchegos, que por cercanía suelen tener a la Costa Tropical entre sus destinos elegidos, según a señalado Rafael Lamelas, presidente de la Asociación de Hoteleros de la Costa Tropical
Lamentablemente para el sector, con el final del mes de agosto y su consiguiente estampida de visitantes, se reduce notablemente el nivel de ocupación, pese a que las temperaturas siguen siendo muy veraniegas. Para la primera quincena se espera no obstante un interesante movimiento de turistas, teniendo en cuenta que los alumnos de bachillerato no vuelven a las aulas hasta mediados de mes. Por ello, se espera que las reservas de última hora de las próximas dos semanas den lugar a una provechosa ocupación, especialmente los fines de semana. Las expectativas pasan por superar el 70 por ciento en ese primer tramo, y llegar al 60 en la segunda quincena.
Será a partir del 15 de septiembre cuando comience a mermar la actividad de los hoteles, que se mantendrá con cierto movimiento hasta mediados de octubre, si el tiempo acompaña, y también a expensas de lo ocurra para el puente del Pilar y la Constitución. A partir de entonces llegará la hora de buscar mantener la ocupación mediante acuerdos con touroperadores que trabajen con clientes extranjeros, mientras que algunos establecimientos, especialmente aquellos más alejados de los núcleos urbanos, optarán por cerrar sus puertas durante el invierno. “Todo el mundo se está moviendo y tratando de captar grupos de holandeses, de suecos o de belgas, pero algunos hoteles están mejor situados que otros, y los que están lejos de la población no lo tienen tan fácil. Algunos son muy grandes y cuesta mucho mantenerlos abiertos en esa época”, concluye Lamelas.

















