Los centros educativos de Salobreña trabajan de forma intensiva para preparar el nuevo curso escolar en Infantil y Primaria, de cara al comienzo de clases el próximo lunes. Unos 1.150 alumnos son los que se incorporan, con casi 90 docentes

El próximo lunes comienzan las clases para los alumnos de los centros de Infantil y Primaria, y durante estos días los directivos y maestros han estado calentando motores de cara a ese inicio de curso. Unos 1.150 alumnos son los que se incorporan el lunes a estos ciclos en los cinco centros de Salobreña, que entre todos suman 88 docentes.
Pese a no estar todavía los niños en las aulas, han sido jornadas de intenso trabajo para la puesta a punto de todo lo relacionado con el nuevo curso y los proyectos que se llevarán a cabo. Uno de los centros que mayor cantidad de alumnos espera es el Mayor Zaragoza, unos seiscientos aproximadamente, repartidos entre dieciocho unidades de Primaria y seis de Infantil. Su director, José Manuel Armada, indica que sólo quedan algunos huecos por cubrir en algunas aulas, especialmente de Primero. En cuanto al profesorado, actualmente hay una plantilla de 35, aunque se espera la llegada de otros tres en los primeros días de curso.
Entre los temas que abordan los profesores en los días previos al comienzo de clases, están las actividades que ya se han desarrollado otros años.
Por su parte, el Colegio Segalvina cuenta este año con 256 niños y niñas, manteniendo la misma línea del año pasado. También en este caso se continuará con proyectos iniciados en años anteriores, aunque siempre se revisan y se realizan las modificaciones que se estimen oportunas. Además, el nuevo profesorado debe interiorizarse sobre ellos. En este sentido, el centro inicia el curso con la plantilla completa de docentes, 19 en total.
Por tanto, en estos días se definen los grupos de trabajo que se ocuparán de cada programa, a los que se suman otras cuestiones como la organización de las tutorías, preparación de aulas o cambios de mobiliario.
Otro plan es el de acompañamiento, que se aplica a los niños que se encuentran atascados en algún aspecto, que si bien tiene lugar por la tarde no debe confundirse con las actividades extraescolares que tienen un carácter más lúdico. Según la directora del centro, Consuelo Gálvez, durante los años que se ha llevado a cabo ha dado un resultado muy satisfactorio. Otro plan, al igual que en el Mayor Zaragoza, es ‘Crecer con salud’, para fomentar el hábito de incluir fruta en la dieta de los niños.
El Colegio Juan Ramón Jiménez, que alberga al alumnado de tres a seis años, prevé que 132 alumnos que inicien el lunes sus clases, bajo la batuta de once docentes.
Para el nuevo curso, el centro mantiene distintos proyectos de años anteriores, y siempre existe la posibilidad de que se incorporen otros nuevos, recuerda Anabel Aguilera, la directora.
Por otra parte, se pondrá en marcha un proyecto titulado ‘Nos vamos de viaje’, centrado en ciudades del mundo y con la participación de las familias, que todavía se encuentra en fase de preparación. Con él se sigue la línea de otras iniciativas anteriores vinculadas a los derechos del niño o de la mujer o a la convivencia, conceptos que impregnarán también este nuevo programa.
También en los anejos de la Villa la actividad ha sido intensa en estos últimos días, y más aún conforme se va acercando la fecha de comienzo de clases. En el Colegio San Juan de Ávila de La Caleta se han estado planificando cuestiones como las tutorías o la organización de aulas y materiales para adaptarlos al alumnado. Este año el centro cuenta con unos 90 alumnos, manteniéndose la línea de cursos anteriores, por lo que se mantiene también el número de diez profesores.
Una de las características de este centro es su gran número de alumnos extranjeros, que si bien son menos que en años anteriores, según su directora, Mari Cruz Escudero, sigue siendo importante. Se da el caso de niños que al llegar ni siquiera hablan castellano, por lo que desde el centro se debe realizar una intensa labor de integración en ese sentido, entre otras cuestiones a través de una aula de compensatoria. También se celebran jornadas interculturales para promover el contacto en las familias extranjeras y locales.
Por su parte, la dinámica del Colegio Cervantes de Lobres en estos días no varía demasiado respecto a los demás, con todos los preparativos para poner en marcha el curso. El centro tendrá este año 76 alumnos, menos que el año pasado, cuando se superaron los ochenta. Entre las posibles causas de ello, la directora Laura López cita el descenso de la natalidad y la falta del servicio de aula matinal y comedor escolar. Esta es una de las reivindicaciones de este colegio, y se espera poder conseguirla para el próximo curso. En cuanto a profesores, se mantienen los 13 de la plantilla, dos de los cuales son compartidos con otros centros.
A excepción del San Juan de Ávila, que comenzará con su horario normal, el resto de colegios organizarán la incorporación a clases

















