La piscina de Lobres concluye el verano con una media de un centenar de usuarios diarios

La instalación adelanta su cierre para acometer tareas de mantenimiento. De cara a la próxima temporada se plantea ampliar el horario de apertura y la puesta en marcha de una cafetería.

Imagen de archivo de la piscina de Lobres.

Después de un mes y medio abierta y con varios días colgando el cartel de completo por la gran afluencia de público, la piscina de Lobres acaba de cerrar sus puertas hasta el verano que viene. Y es que si bien la intención de la concejalía del anejo era mantener la instalación abierta hasta mediados de mes, necesarias tareas de mantenimiento han obligado al adelanto de la fecha inicialmente prevista, según ha manifestado la concejal Ana Mingorance.

Desde que el pasado 21 de julio abriera sus puertas, la piscina pública de Lobres ha contado con una afluencia importante de público, no sólo vecinos del anejo, sino gentes llegadas de otras localidades de la Costa atraídas por el ambiente familiar de esta infraestructura, hasta el punto de rondar una media de cien personas diarias sobre un afor de 105.

“Creemos que ha sido un éxito tanto para los vecinos compo para gentes llegadas de otros lugares, que han repetido, lo que da señal de que las ha gustado, aunque algunas veces se hayan encontrado con la imposibilidad de entrar por estar el aforo completo”, ha señalado la edil lobreña. “Y es que lo primero es garantizar ue el servicio se presta en unas lógicas condiciones de calidad”, ha añadido.

Durante su apertura veraniega, la piscina ha estado gestionada por la empresa EBONE, que ha contado diariamente con una persona en las tareas de mantenimiento para garantizar la buena calidad del agua, una más en la venta de entradas y dos socorristas, uno atendiendo al vaso grande y el otro al vaso destinado a los más pequeños.

El precio de las entradas, un euro por persona, ha sido otro de los motivos que han influido en la alta afluencia de público, señala Ana Mingorance, quien en el capítulo de sugerencias planteadas por los usuarios señala que se tendrá en cuenta la propuesta de poner en funcionamiento algún sistema de abonos, así como que se amplíe el horario a las mañanas y otras medidas que se estudiarán, ha dicho.

Por tanto, la intención es que para la temporada que viene pueda funcionar también el servicio de cafetería. Por lo pronto, una vez subsanadas todas las deficiencias que se detectaron en su día y que obligaron al cierre de la piscina en el verano de 2013, la edil confía en que, ya normalizada la situación y con todo a puno, el año que viene la piscina pueda abrir al público a finales de junio o primeros de julio “como muy tarde”.