El PP critica la retirada de una jardinera y el gobierno responde que estaba en un espacio privado

El candidato popular a la alcaldía asegura que fue colocada en su día en una calle de La Caleta para evitar situaciones de riesgo y caídas. La alcaldesa responde que se encontraba en un espacio privado y que se trata de un litigio entre vecinos que afecta a la residencia del exconcejal popular.

Retirada de la jardinera. // Partido Popular Salobreña

El Partido Popular señala en un comunicado que el Ayuntamiento de Salobreña ha retirado este miércoles una jardinera de una calle de la Caleta, una vía residencial, provocando una situación de peligro sin precedentes tanto para los vecinos de las viviendas colindantes como para todos los viandantes y visitantes de la zona ya que el objeto que han retirado hacía las veces de barrera para tapar un desnivel de más de dos metros impidiendo la posible caída de quien por allí pase así como evitando el peligro para los vehículos ya que, al tratarse de una calle sin salida, dan marcha atrás para abandonar la vía.

El candidato a la alcaldía de Salobreña por el Partido Popular, Gustavo Aybar, se ha hecho eco de esta situación mostrando no sólo su asombro sino su enfado con la decisión del gobierno municipal del PSOE dirigido por María Eugenia Rufino: “No sé si es dejadez, desconocimiento o cansancio por una responsabilidad que la ha sobrepasado pero sus decisiones ya están pasando el límite de lo tolerable”.

Aybar ha reiterado que esta decisión “partidista e interesada” ha provocado que “los vecinos se acuesten hoy con el ay en la boca sin saber qué pasará con esta zona que es un peligro potencial para todo el que pase por allí”.

Rufino está demostrando, además, “que no tiene ni idea de lo que supone gobernar un Ayuntamiento en principio porque no conoce la realidad del municipio y para continuar porque no tiene en cuenta las recomendaciones de los técnicos a los que no escucha para tomar decisiones, y a los hechos me remito”.

Además de crear una situación obvia de peligro para los vecinos de las viviendas colindantes ha ignorado una sentencia judicial que obligaba a que la jardinera se mantuviera dónde estaba: “Un vecino de la zona aseguraba que el espacio donde estaba este objeto era de su propiedad pero una sentencia judicial demostró la contrario por lo que debía quedarse donde estaba para, como se ha dicho antes, evitar posibles caídas por este terraplén”.

Aybar se ha puesto en contacto con varios técnicos municipales que han asegurado tener constancia de esta sentencia judicial por lo que la alcaldesa socialista y su equipo de gobierno “o no escuchan a sus técnicos o les da igual lo que les digan o, directamente, han llegado al punto al que todo ha dejado de importarles y no estudian sus decisiones antes de tomarlas”.

Si es “sangrante” que jueguen con la seguridad de los vecinos de esta zona de La Caleta peor es aún que desconozcan las sentencias judiciales que se han registrado en el Ayuntamiento y de las que tienen conocimiento el abogado municipal, sin tener en cuenta, además, que con estas decisiones discriminan a unos vecinos frente a otros ya que “retirando la jardinera le están dando la razón a un vecino al que la justicia se la quitó a costa de poner en peligro a todas las demás personas de la zona”.

“Espero que no ocurra ningún accidente que tengamos que lamentar ya que está mala decisión de María Eugenia Rufino puede suponer un problema y, por supuesto un coste económico, para todos los salobreñeros”.

Respuesta de la alcaldesa de la Villa

En relación al  comunicado del PP y ante las afirmaciones que se vierten, las mentiras que se dan por ciertas, y las verdades que se ocultan, la alcaldesa de Salobreña, Mª Eugenia Rufino ha aclarado, en primer lugar, que se trata  de un asunto en el que Gustavo Aybar tiene implicación directa, pues concierne a un litigio entre la propiedad de un familiar, donde él reside, y del vecino colindante por cuestión de una servidumbre de paso; “por lo que hubiera sido más prudente y ético mantener la distancia y neutralidad que esa situación implica. “

“Es más, añade Rufino, no sólo no ha sido así, sino que tanto ahora como en el pasado ha intentado usar su situación,  ya sea como candidato por el PP a la Alcaldía ahora, o como concejal del equipo de gobierno en otras épocas, para beneficio propio.”

En segundo lugar, la regidora afirma que es absolutamente falso que el espacio de donde se ha retirado la jardinera sea una calle.  La realidad, que es sobradamente conocida y ocultada por  Aybar, es que el espacio donde se ejecutó esa jardinera es un espacio privado, que ni es ni ha sido nunca viario público. Este hecho no solo está meridianamente establecido por actos administrativos municipales sino que se encuentra refrendado por la sentencia nº 57/13 del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 2 de Granada.

Para Mª Eugenia Rufino ha quedado en evidencia, a la vista de todos los antecedentes,  que siendo el Aybar concejal del equipo de gobierno presidido entonces por el Partido Popular, se ejecutaron unas obras, en un terreno que es propiedad privada, promovidas por el Ayuntamiento y con cargo al presupuesto municipal, por las que se accede a la vivienda donde reside el entonces concejal, hoy candidato a la Alcaldía por el PP, y de la que es titular un familiar directo.

Además, continúa aclarando la alcaldesa que no solo se efectuó un gasto improcedente por la ejecución de unas obras en terreno privado, sino que ahora, al objeto de restablecer la legalidad para la eliminación de la obra indebidamente ejecutada, ha sido necesario un nuevo gasto, consecuencia de la irregularidad realizada en tanto que era concejal el señor Aybar.

Mª Eugenia Rufino se muestra “sorprendida por  la desfachatez, ligereza y falta de seriedad con la que el futuro candidato a la alcaldía por el PP pretende ejercer una función responsable como representante político en una futura Corporación Municipal. “No parece que este sea el camino, por lo que aprovechamos para reclamarle la debida responsabilidad y rigor, junto con la tan necesaria honradez, que debe inspirar a quien pretende representar a nuestro pueblo, reclama para finalizar.