Un grupo de jóvenes salobreñeras pone en marcha una campaña para recoger juguetes

· La idea es repartirlos entre niños del pueblo que por diferentes circunstancias tienen dificultades para contar con un regalo en estas fiestas
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Uno de los valores que caracterizan a esta época navideña es la solidaridad, que se refleja en diversas acciones, como la que promueve un grupo de chicas de Salobreña con el objetivo de reunir juguetes, papel regalo y dulces para los más necesitados. La idea es repartirlos entre niños del pueblo que por diferentes circunstancias tienen dificultades para contar con un regalo en estas fiestas.

La joven salobreñera Mireia González es la promotora de esta iniciativa surgida a nivel particular, a la que se sumaron otras personas tras hacer un llamamiento a través de redes sociales. Junto a ella, Victoria Collado, Carmen Reyes e Irene Espinosa son quienes más se están movilizando en la campaña, aunque hay otras personas que colaboran, e incluso está previsto que se sumen más cuando comiencen las vacaciones.

La idea lleva pocos días en marcha, aunque ya han conseguido reunir una importante cantidad de juguetes y otros elementos. El punto de recogida que se ha establecido es la oficina de la empresa Ayudan2, ubicada en las viviendas para mayores situadas junto a la Biblioteca. Lo que se pide son juguetes en buen estado, de forma que al niño que lo recibe le genere la misma ilusión que a su propietario original, según explica González. Además de juguetes, también se está recogiendo papel de regalo, así como dulces o chucherías que también serán entregados a los niños.

Se ha establecido en principio el día 20 de diciembre como fecha límite para recibir donaciones, teniendo en cuenta que los juguetes deben clasificarse, limpiarse y envolverse para proceder a su entrega. Los destinatarios principales son los niños de Salobreña, y su distribución se canalizará a través del Área de Bienestar Social del Ayuntamiento, que es la que conoce la realidad de las familias del municipio. Una vez cubiertas las necesidades de los niños locales, y en caso de sobrar juguetes, se baraja la opción de donarlos al Hospital Santa Ana.