Tras la auditoría realizada ayer, la próxima semana se sabrá si la playa de la Charca obtendrá la certificación Q de Calidad

La Guardia opta además a la Bandera Azul para el año próximo y Punta del Río aspira a conseguir la ISO medioambiental.

La alcaldesa de la Villa durante la entrevista en la playa de La Charca.

El programa estival ‘Vamos a la playa’ de Radio Salobreña ha contado hoy con la visita de la alcaldesa de la Villa, María Eugenia Rufino, quien ha valorado muy positivamente el desarrollo esta peculiar temporada de verano. El que las playas puedan estar abiertas al público en condiciones de seguridad ha demandado muchas horas de trabajo, de reuniones y de asesoramiento técnico.

De eso ha surgido la medida de parcelar las playas para garantizar el distanciamiento social, que supone el dibujar con los tractores que alisan diariamente las playas unas camadas que indican a los usuarios donde colocarse. Pero a esta iniciativa de por sí novedosa se sumará otra como es la utilización de megafonía para dar indicaciones a los usuarios de las playas, que podría incluir también un sistema de videovigilancia si se obtiene la autorización pertinente.

Pero el litoral de la Villa está también pendiente de obtener distintas certificaciones, a las que optan las playas de la Charca, La Guardia y Punta del Río. Para esta última, al ser más virgen, se está tramitando la ISO medioambiental, mientras que en La Guardia se pretende conseguir la Bandera Azul y en la Charca la Q de Calidad. Ayer tuvo lugar precisamente una visita del auditor en relación a esta última, y la alcaldesa confía en que ha ido bien y se pueda lograr el sello de calidad.

También ha destacado que todas las aguas de Salobreña son aptas para el baño, según los análisis quincenales de calidad que realiza la Administración sanitaria, con resultados que van desde Buena a Excelente. Este año se han sumado análisis de Covid-19, que han dado como resultado la ausencia del virus.

El aforo del litoral de Salobreña está establecido en más de 19.000 personas, y según explica la regidora “no ha habido grandes incidencias” en cuanto al respeto de la normativa sanitaria. Ha sido un “porcentaje ínfimo” el de personas a las que se les ha tenido que llamar la atención, mientras que la Policía Local ha intervenido en casos “muy excepcionales”.


María Eugenia Rufino charla con usuarios de la playa.

En lo que respecta al resto del municipio, señala que “ha habido algún botellón o algún comportamiento irresponsable de la población más joven”, en los que han intervenido las fuerzas de seguridad. Asegura que los negocios están “muy concienciados” en que se cumplan las normas, y a veces son las personas las que “con un mal comportamiento hacen que esos negocios puedan ser sancionados”. En Salobreña no ha ocurrido, pero sí se ha visto en municipios muy cercanos, según explica la alcaldesa. Para la regidora, la presente temporada estival “no está yendo mal” teniendo en cuenta las particulares circunstancias que se están viviendo, pues “los negocios de la playa están trabajando”, aunque no sea a pleno rendimiento. Y es que en una época en la que la ocupación hotelera a nivel comarcal suele oscilar entre el 80 y el 90 por ciento, actualmente se sitúa en el 50, según manifiesta.