Moisés Franco

Locutor y técnico de Radio Salobreña

La historia de Moisés Franco comienza a finales de la década de los 70 en Almuñécar. Siendo un niño de tan solo tres años, Moisés ya muestra una clara vocación técnico-musical con un tocadiscos de los del altavoz en la tapa, unos discos del grupo infantil ‘Parchís’ y las primeras peleas con su familia al imponer a tan temprana edad lo que debía escucharse en casa.

El tiempo pasa y su deseo va viéndose cada vez más claro: trabajar en la radio. Con 11 años las «prácticas» las va haciendo con el radiocassette familiar Philips (pobre, lo que ha sufrido…), jugando a presentar las canciones que van sonando en la radio municipal. Moisés Franco no se imagina que su sitio ya está reservado allí, en la recién inaugurada Radio Tropical de Almuñécar.

Un día de junio de 1987 se produce un corte de electricidad en la Casa de la Cultura, edificio en el que se ubica el estudio de la emisora municipal, lo que despierta en Moisés la necesidad de saber por qué en el receptor de casa no se oye nada. Sin pensarlo se dirige allí a preguntar y consigue que los locutores le enseñan cómo es la radio por dentro. Lo que ve le resulta tan atractivo que repite la visita a la tarde siguiente, y a la siguiente…, convirtiéndose en una presencia habitual en la emisora. Los recados son una gran ayuda para permanecer allí: recoger el periódico, traer el correo, comprar algún que otro bocata en la tienda de enfrente y quedarse pinchando discos cuando algún locutor tarda en llegar… ¡bendita impuntualidad!

Moisés Franco ya es el niño okupa de la radio. Con la condición de ir sacando buenas notas en el cole, los jefes le dejan pasar las tardes y fines de semana poniendo discos, uno tras otro, pero lo hace sin hablar por el micro. Aunque los compañeros le animan, él no es capaz de enfrentarse a su complejo de «voz de pito» que arrastra desde que en casa probó a imitar a los locutores profesionales con su vocecilla de 12 años. Aquellas grabaciones en cinta casi le causan un trauma, aunque ahora se arrepiente de haberse deshecho de ellas.

Pero como el estudio de la radio le sabe a poco, también a finales de los 80, y aprovechándose de los locutores de la emisora, empieza a curiosear en los equipos de sonido e iluminación de discotecas y pubs donde algunos de sus compañeros trabajan los fines de semana. Algunos de estos locales, en la memoria de todos, son ‘Caribe’ y ‘Robert’s Top’ de Almuñécar, ‘Galaxia’ y ‘La Kasbah’ de La Herradura’ o ‘El Capricho’ de Otívar. 

Moisés Franco se hace rápidamente con la técnica de trabajo en las cabinas y sus compañeros del cole pronto comienzan a llamarle ‘DJ Moi’. A partir de este momento dedica algunos fines de semana a pinchar música en locales nocturnos con una edad prohibida incluso para entrar como cliente (de esto que no se entere nadie…). Tanta es la ilusión de disfrutar con todo lo que está descubriendo, que Moisés se propone llevar adelante tres dedicaciones: el colegio, sus colaboraciones en la radio y sus ratillos haciendo de disc-jockey en las cabinas.

Al acabar la EGB, e impulsado por ese ansia de sentirnos adultos que provoca la llegada al instituto, Moisés Franco comienza a sentir cierta atracción por el micrófono. Los oyentes de Radio Tropical por fin pueden escuchar su voz un par de horas cada tarde de lunes a viernes en un programa donde se le oye presentar canciones de Jason Donovan, Rick Astley, Kylie Minogue, La Guardia o Technotronic, las mismas que pincha las mañanas de los sábados en otro de los clásicos de la radio local: ‘Discos Dedicados’.

Llegan los 16 años para Moisés Franco y, justo el día en que los cumple, la dirección de la radio -ya también televisión (TVT)- le hace el mejor regalo de cumpleaños posible: su primer contrato de trabajo. Toda una motivación para seguir estudiando la FP de electricidad y electrónica que potencia otra de sus aficiones desde niño, la de «cacharrear» con todo aparato eléctrico que le ponen por delante. Moisés ya no sólo habla por los micrófonos, sino que además los desmonta, desarrollando así su otra faceta en los medios: la de técnico. 

De esta manera va descubriendo un montón de posibilidades para sacarle el máximo partido a los equipos de la emisora, como son los montajes de sonido cortando cinta de magnetófono (el Studer Revox, otro que lo ha pasado mal en sus manos…), unos primitivos efectos especiales con órganos Casiotone, las primeras unidades móviles de radio y televisión con pocos medios y muchísima imaginación, y un montón más de inolvidables experiencias que ya se han convertido en “batallitas” que contar en las reuniones de compañeros.

Mientras tanto Moisés Franco pasa a ser ya DJ residente de locales emblemáticos de Almuñécar como son la discoteca ‘Coliseo’ y los pubs ‘Olé-Olé’ o ‘Robert’s Top’. Otro de los municipios donde se le recuerda por las noches de marcha es Otívar, habiendo sido durante años el responsable de cabina de ‘Studio Disco VZ’. 

Pero donde Moisés Franco se convierte en una cara conocida de la noche sexitana es, sin duda alguna, en el local donde comienza a trabajar en 1993 y lo hace durante 10 años -hasta su cierre- de manera ininterrumpida: la discoteca ‘New Fantasy’, un emblemático disco pub equipado con la más avanzada tecnología de sonido, iluminación y vídeo de la época. Del 94 al 96 colabora también en la realización de programas y grabación de publicidad en la emisora de Almuñécar de Onda Cero Música (actual Europa FM).

Después de más de una década en la radio almuñequera, a finales de los 90 la emisora municipal sufre un cierre coincidiendo con un cambio de gobierno en el Ayuntamiento. Como ya es la tercera vez que ocurre por el mismo motivo, Moisés Franco se pone manos a la obra para buscar un medio más serio y estable en el que seguir trabajando con espectativas más allá de los cuatro años. Tras el paso por ‘Master Radio’ de Salobreña y ‘Vélez Radio’ de Vélez de Benaudalla, llega su gran oportunidad en marzo de 1999. La emisora municipal de Salobreña busca locutor para hacer un programa musical y Moisés no se lo piensa dos veces. Se presenta dispuesto a formar parte del equipo de Radio Salobreña y finalmente lo consigue.

Actualmente realiza programas musicales, informativos, unidades móviles y es además el responsable de programación musical y mantenimiento técnico. A todo ese trabajo se suma el diseño y los contenidos de esta página web.

Y en cuanto a  su faceta de DJ, aunque decidió ‘colgar los cascos’ a principios de los años 2010 tras pinchar música en locales como ‘Puerto Pálido’, ‘Hoyo 19’ y ‘Sumo’ (Motril), ‘Sunem Playa’ (Salobreña) y la discoteca ‘Altillo 15’ (Almuñécar), se reactivó al poco tiempo para aprovechar la experiencia acumulada en estudios de radio y cabinas. En esta nueva etapa profesional lo vemos al frente de eventos de todo tipo: desde sesiones DJ con éxitos de actualidad hasta propuestas de música retro pasando por bodas, fiestas populares, concursos, pruebas deportivas o eventos privados.

Han pasado 35 años desde que Moisés entró en la radio y poco después en las cabinas, pero a día de hoy él sigue disfrutando de la suerte de seguir trabajando en las ondas y en las fiestas. O lo que es lo mismo: informar, entretener y divertir.