Los centros escolares de Salobreña comienzan hoy un nuevo curso con numerosos cambios

Aunque aclaran que no existe “riesgo cero” de cara a la vuelta al colegio, los responsables de los centros de Salobreña afirman que harán todo lo posible para reducir al máximo la posibilidad de contagio.

1002 colegio mayor zaragoza
Colegio Mayor Zaragoza.

La vuelta al colegio está a la vuelta de la esquina, ya que es el próximo jueves cuando los escolares están convocados a acudir a las aulas. Y será en un marco de mucha incertidumbre y desconfianza por parte de los padres, que dudan de la efectividad de las medidas establecidas para el retorno a clases.

Este verano ha sido de mucho trabajo estival para los equipos directivos, pues han tenido que elaborar el protocolo Covid de su centro respectivo tras la directiva de la Junta publicada el 6 de julio. Ello implica muchos cambios, que se han tenido que implementar en estas últimas semanas.

Desde los propios centros se intenta dar tranquilidad a los padres de los alumnos, y si bien aclaran que “no existe el riesgo cero”, afirman que harán todo lo que esté en sus manos para reducirlo al máximo.

Existen unas medidas generales para todo el profesorado y personal, para los alumnos y para los padres, pero cada centro ha tenido que elaborar su propio protocolo Covid con el fin de adaptar las directivas de la Junta a sus características estructurales. Tampoco es la misma la ratio de alumnos que tiene cada colegio. Por ejemplo, en el caso del Segalvina se ha habilitado una segunda puerta que permanecía cerrada para facilitar una entrada y salida de los alumnos sin aglomeraciones.

Gálvez subraya las dificultades que ha tenido para aplicar a su centro la normativa, pues han surgido distintas directivas que han obligado a cambiar las decisiones. De hecho, ayer mismo se publicó una guía para la organización del inicio de curso que “nos ha trastocado los planes a más de un director”. Por ejemplo, para hoy estaban previstos unos claustros presenciales, que se han pospuesto hasta que no se realicen las pruebas PCR a los profesores. El margen hasta el día 10 es cada vez menor, y aún queda mucho por hacer, como por ejemplo designar las tutorías, pero previamente hay que constituir la comisión Covid, lo cual todavía no se ha hecho, asevera Consuelo Gálvez.

En el caso del Mayor Zaragoza, no han sido menos las dificultades para organizar el inicio del curso, pues también han sufrido aquí el continuo cambio de directivas. En este centro se han habilitado las tres entradas de las que dispone para el ingreso y salida de los alumnos, de forma que los de Infantil seguirán entrando como siempre por la plaza de Goya; los de primero a cuarto lo harán por la puerta de la calle Mayor Zaragoza; y los de quinto y sexto por el acceso de vehículos por la avenida de Motril. Asimismo, los alumnos de cada uno de estos grupos utilizaría un paso de peatones diferente, según por la puerta por la que le toque ingresar.

En este caso la tarea organizativa es mayor, ya que no solo hay alumnado de Primaria, sino también de Infantil, que siempre llega acompañado de adultos.

Las principal baza para evitar los contagios en los centros educativos es la creación de grupos de convivencia, también llamados ‘burbuja’, intentando que los maestros atiendan al menor número posible de grupos. El alumnado no se moverá de clase en ningún momento, salvo en los recreos, donde se mantendrán los grupos de convivencia en sectores separados. Asimismo, se están intentando encajar los horarios para que haya cuatro turnos distintos de recreo, buscando que los grupos coincidan lo menos posible.

En cuanto a la preocupación de los padres de niños pequeños por el hecho de que se junten o compartan materiales, Armada asegura que “generalmente son más disciplinados de lo que parece”, y destaca también “la profesionalidad del profesorado”.