La Policía Local destaca un buen comportamiento en líneas generales desde la apertura de las playas de Salobreña

Se han realizado una treintena de intervenciones desde comienzos de junio.

Aspecto que presenta estos días la playa de La Charca.

En esta temporada estival tan peculiar en la que ya estamos inmersos, hoy es un día clave. Es el primer viernes de julio, por lo que se esperan miles de desplazamientos en dirección a la costa granadina, bien para pasar el fin de semana o bien para estancias más largas. La DGT prevé un 20 por ciento menos de desplazamientos en relación al año pasado, pero aún así serán muchas las personas que lleguen a Salobreña en estos días. Los cuerpos y fuerzas de seguridad de la Villa se encuentran ya preparados para esta llegada masiva de visitantes y para procurar que el verano transcurra con normalidad.

Desde que se abrieran las playas tras el cierre por el estado de alarma, todo se ha desarrollado sin mayores incidencias en Salobreña, por lo que la Policía Local no ha tenido demasiados dolores de cabeza. Su coordinador, José Antonio Martín, señala que al principio había muy poca afluencia, y a medida que ha ido creciendo se ha tenido que intensificar la acción. Señala que “en líneas generales se está llevando más o menos bien”, y que desde la incorporación de los vigilantes de playas se ha facilitado mucho su labor.

Desde el 1 de junio hasta ahora el cuerpo local ha realizado una treintena de intervenciones en las playas, menos de las que se pensaba inicialmente.

Se están vigilando especialmente cuestiones como la colocación de toldos y carpas cerradas, que ahora están totalmente prohibidas con motivo del coronavirus. A los usuarios se les informa de ese extremo, y según explica el responsable policial solo se han formulado dos denuncias por ese motivo. Otro asunto en el que se hace especial hincapié es en la distancia de seguridad, especialmente en grupos un numerosos, ya que como máximo se pueden instalar dos sombrillas por grupo familiar, y por tanto deberían dividirse si son muchas personas. 

Los encargados de informar de todas estas cuestiones son los vigilantes de playa, y si los usuarios no les hacen caso, éstos comunican la situación a la Policía Local, que es la que actúa. El servicio ordinario establecido para el verano patrulla de forma continua la playa, aunque también debe atender a otras zonas del municipio. Y como es habitual, existe una colaboración muy estrecha con la Guardia Civil, aunque cada fuerza tiene sus competencias.

Martín señala que la modificación del tráfico realizada en el paseo marítimo, dejando espacio para circulación y aparcamiento de vehículos y ampliando la zona peatonal, ha permitido que se pueda mantener el distanciamiento social. Esta medida ha supuesto una reducción de las plazas de aparcamiento, aunque la reducción del aforo de las playas hace que en principio no sean necesarias tantas plazas para aparcar, según José Antonio Martín. Martín añade, como ya informara la alcaldesa días atrás, que se está estudiando la implementación del aparcamiento en batería en el vial de la playa para incrementar la capacidad.