La asociación salobreñera  Salamandroña cumple 10 años

· Inicia este nuevo año con la normalización de sus actividades tras el Covid-19

Este lunes el programa “La Costa en Vivo” de esta casa,  ha iniciado una ronda de entrevistas con las distintas asociaciones de la Villa para poder conocer de cerca la labor y el trabajo en la mayoría de los casos desinteresado, del tejido asociativo de Salobreña.

Una ronda de entrevistas que ha dado comienzo con la asociación Salamandroña, que precisamente en este año 2022 que se acaba de terminar ha cumplido una década de existencia. Se trata de la asociación que gestiona el Grupo Musical Cantares, organizadores del Festival de Habaneras, que es sin duda el emblema de este colectivo.

Un año 22 que ha posibilitado la vuelta a la normalidad de prácticamente la mayoría de actividades que a lo largo de estos 10 años se han ido poniendo en marcha.

La pandemia del Covid-19 paralizó la actividad al igual que en el resto de colectivos, y ha sido precisamente en este último año en el que poco a poco se ha vuelto a una cierta normalidad. Ha vuelto el Festival Habaneras en su formato habitual, aunque con la diferencia de su traslado al verano, tras los buenos resultados y buena acogida que ha tenido entre el público.

Asimismo, ha vuelto el Festival de Otoño, y aunque por falta de tiempo en este año no ha podido ser, volverá el desfile navideño en 2023.

La Presidenta de este colectivo Eva Palomares ha destacado que en estos 10 años la junta directiva se ha renovado. Hay personas que ya no están y otras que se han incorporado, y que en general está muy agradecida al interés que muestran diariamente todos y cada uno de sus miembros.

Palomares está especialmente agradecida a Teresa Arboledas, quien desde un primer momento facilitó el uso de las instalaciones del Hogar del Pensionista, sede actual de la asociación.

El colectivo suma 55 miembros, de los que entre 35 y 40 son integrantes del Grupo Cantares. Salamandroña sobrevive económicamente de las cuotas de los socios, 12 euros al año. Asimismo, los miembros de Cantares pagan otros 12 euros mensuales en este caso para sufragar la contratación de Carlos Malavé, el profesor de canto y director del grupo.

Además, se reciben ayudas puntuales desde el Ayuntamiento de Salobreña, Diputación y la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical, así como de entidades como el Puerto de Motril, que apoyan anualmente la organización de las Habaneras.

La asolación comenzó a funcionar en 2012 en el Hogar del Pensionista de la Villa, donde un grupo de salobreñeros se reunieron para dar clases de canto y de música, a los que se sumaron unos tunos jubilados que también se reunían en el mismo edificio por las tardes.

Aunque se barajaron diversos nombres para la asociación, se decidieron por el de Salamandroña, por representar un plato típico de nuestra gastronomía.

En cuanto al futuro, Palomares ha recordado que siempre hay proyectos encima de la mesa como el que posibilitará colaborar con otros puntos de la Costa como será el caso de la Entidad Local Autónoma de Carchuna – Calahonda, con la celebración de unas próximas jornadas.