La alcaldesa de Salobreña, “preocupada” por las posibles restricciones a Granada y su área metropolitana para entrar en la fase 1

Cree María Eugenia Rufino que podría provocar un desplazamiento masivo a segundas residencias. También considera precipitada la apertura de playas en Andalucía el 25 de mayo.

María Eugenia Rufino en una imagen de archivo durante una entrevista en esta emisora.

Según la propuesta realizada por la Junta de Andalucía, la costa granadina podría pasar sin inconvenientes a la fase 1 del plan de desescalada, aunque otras zonas como la capital y su área metropolitana lo harían con restricciones. Ello podría afectar directamente a Salobreña y la Costa Tropical, en opinión de la alcaldesa María Eugenia Rufino, por la posibilidad de un traslado masivo a las segundas residencias.

La regidora ha expresado esta mañana su “preocupación e incertidumbre” porque no se sabe qué municipios pasarían directamente a la fase 1, lo cual se conocería entre el viernes y el sábado. Y no está de acuerdo con la propuesta de varias comunidades autónomas para que la decisión se tome por distritos sanitarios y no por provincias en su conjunto, si bien por el momento el plan de desescalada no contempla esa opción.

Según esta propuesta de la Junta, planteada para dos distritos sanitarios de Granada que integran a 85 municipios –y también para el de la capital malagueña-, éstos pasarían a la fase 1 pero con restricciones, como mantener la prohibición de realizar actos y espectáculos al aire libre, así como reuniones, seminarios y congresos científicos. El temor es que esta situación lleve a muchos vecinos de la capital granadina y su entorno a querer trasladarse a sus segundas residencias en la Costa.

Ateniéndose a las cifras oficiales, que si bien pueden no ajustarse a la realidad sí permiten una comparativa entre territorios, la Costa y Salobreña en particular están teniendo una escasa incidencia del Covid-19. En la Villa son 8 los contagios, mientras que en el conjunto del Distrito Sanitario Granada Sur suman 175, una cifra muy baja respecto a los más de 2.800 registrados en toda la provincia, mayoritariamente en la capital y su cinturón.

Rufino señala que en general, “salvo excepciones, la gente se está portando bastante bien” en Salobreña, por lo que teme que esa situación se vea alterada. Y si bien aún no se permite el traslado a segundas residencias, sería más difícil controlarlo.

Otra de las intenciones del gobierno andaluz es que se adelante la apertura de playas para el 25 de mayo, que la regidora de la Villa considera precipitado y como “un error absoluto”. Mañana tendrá lugar una videoconferencia convocada por el consejero Elías Bendodo con los alcaldes de los 61 municipios litorales andaluces, donde María Eugenia Rufino dejará clara su postura.

Mientras se plantea esta apertura, el Ayuntamiento está evaluando una casi peatonalización del paseo marítimo para que la gente pueda pasear guardando la distancia de seguridad. Y también trabaja en una posible parcelación de la playa una vez se abra, para la cual se está probando en estos días un sistema “muy novedoso” por parte de una empresa, que tomaría a Salobreña como municipio piloto. No obstante, hay que evaluar su viabilidad y también su coste para toda la playa.

Asimismo, ayer se mantuvo una reunión con otra empresa que, de forma gratuita, instalaría en las playas unas cámaras de vigilancia formadas por paneles, que contarían con sistema de megafonía, un botón de SOS y la posibilidad de contactar con la Policía. Se trata de una empresa vinculada a la costa granadina, por lo que lo ofrecería de forma gratuita a todo el litoral.

Por otra parte, la alcaldesa ha confirmado que no se celebrarán las Fiestas de San Juan, que por un lado no considera oportuno, a lo que se suma el empleo de esos recursos en atender la emergencia sanitaria. Si bien aclara que “la situación financiera del Ayuntamiento está bien”, matiza que “hay una merma en los ingresos”, por lo que la prioridad es dirigir los recursos a medidas sociales y de recuperación económica.

Rufino ha mostrado también su preocupación por la posibilidad de que muchas personas quieran desplazarse a la playa el día de San Juan, por lo que se tendrán que buscar mecanismos para que eso no se produzca, ya que supone un “riesgo elevado”.

La alcaldesa concluye que “tenemos que ir poniendo un pie delante del otro para progresar”, y hace hincapié en que “depende de nosotros”, más allá de las medidas que se implementen desde las administraciones.