El punto de registro de testamentos vitales del Hospital de Motril recoge unas 60 inscripciones anuales

· Este documento permite a cualquier persona decidir por anticipado los tratamientos a recibir en momentos críticos de su vida
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El Hospital Santa Ana de Motril dispone desde el año 2013 de punto un registro de voluntades vitales anticipadas, o testamentos vitales como también se los conoce, que permite a las personas decidir por anticipado el tipo de atención sanitaria que desearían tener en el futuro, en caso de estar incapacitadas para ello.

El registro de voluntades vitales anticipadas permite salvaguardar el derecho de las personas a decidir la atención sanitaria que quieren recibir en caso de llegar a una situación de salud extrema o irreversible y se encuentren en estado de incapacidad o de no conciencia para decidir por sí mismas. De no existir un testamento vital, son los familiares más cercanos quienes deben tomar la decisión.

Si bien se implantó en Motril en 2013, donde se realizan unas sesenta inscripciones al año, el registro de testamentos vitales funciona en Andalucía desde 2004. Según explican desde el Área Sanitaria Sur de Granada, funciona por oleadas, pues hay momentos en que hay bastante demanda ante determinados acontecimientos mediáticos, y otros en que no. Así lo afirma Fabiola Ojeda, responsable de Comunicación del Área de Gestión Sanitaria y una de las encargadas del registro de voluntades vitales anticipadas.

Vale aclarar que esta decisión nada tiene que ver con la eutanasia, sino con la Ley de Autonomía del Paciente del año 2002, según la cual todas las personas tienen derecho a decidir sobre los tratamientos que desean o no recibir. Ello permite a un paciente consentir o rechazar una determinada atención, incluso si eso pusiera en peligro su vida, según explica Ojeda. Su aplicación tiene lugar en casos en que la persona está en un proceso de fin de vida irreversible y no tiene capacidad de decisión, por ejemplo si está en coma o si sufre una demencia. Será entonces cuando se tenga en cuenta lo que haya registrado por escrito con anterioridad.

Este documento permite a alguien decidir, por ejemplo, si quiere o no estar conectado a un respirador artificial si entra en estado vegetativo permanente, si desea o no recibir transfusiones de sangre o si renuncia a estar conectado a una sonda. Se trata de un trámite que permite, además de expresar el deseo de quien lo firma, quitar a los familiares la gran responsabilidad de tomar una decisión en esas circunstancias.

Los únicos requisitos para realizar un testamento vital son ser mayor de edad, estar capacitado y hacerlo voluntariamente. Además es reversible, de forma que se puede anular o modificar, siempre bajo las mismas condiciones. Quien desee registrar su voluntad vital anticipada puede solicitar cita a través de Salud Responde, donde se le consultará en qué punto de registro quiere hacerlo. En la Costa, el de referencia es el del Hospital Santa Ana.