El apeadero de autobuses de Salobreña contará en breve con una cafetería

Su apertura permitirá contar a una sala de espera cubierta, la utilización de los aseos por parte del público y la venta física de billetes.

Usuarios esperando un autobús en el apeadero.

El apeadero de autobuses de Salobreña estará funcionando en breve en todo su potencial con la apertura de la cafetería que se instalará en su interior, y que prevé su apertura en pocas semanas. Ello permitirá la utilización de los aseos situados en el edificio, la sala de espera, así como la venta física de los billetes de autobús.

En el mes de febrero se inició el proceso de adjudicación de la instalación municipal, al que se presentaron varias propuestas, todas de vecinos de Salobreña. Sin embargo, el comienzo del estado de alarma paralizó el procedimiento, que se retomó cuando ya fue posible desde el punto de vista legal.

Finalmente se adjudicó el local a la mejor propuesta, por lo que los adjudicatarios ya están en proceso de adecuarlo para su habilitación como cafetería. Según se ha visto en redes sociales, un cartel anuncia ya la próxima apertura de la cafetería que llevará por nombre ‘La Parada’.

La adjudicación se realizó por un periodo de cinco años, durante los cuales el concesionario deberá abonar un canon anual. Será este el encargado del control y limpieza de los aseos situados en la edificación, y también de la venta de billetes, según un acuerdo con la empresa Alsa. Aunque el local es de pequeñas dimensiones, contará con una barra y también con asientos para la espera de los autobuses.

Según lo establecido en el pliego de condiciones, la cafetería y el resto de instalaciones deberán estar abiertas como mínimo de lunes a domingo de 9 a 22 horas. Según se estima, el establecimiento estaría operativo dentro de dos o tres semanas, cuando finalicen los trabajos de adecuación interior e instalación de equipamientos.

Tras la realización de diversas obras de mejora en su entorno, el apeadero comenzó a funcionar en noviembre del año pasado, aunque solo en su parte exterior. La edificación en la que se había previsto la sala de espera, los aseos y la cafetería permaneció cerrada pendiente esta adjudicación, que se retrasó debido a la crisis sanitaria.

De esta forma, el apeadero estará en breve en pleno funcionamiento, algo muy demandado por los usuarios. Además, con la venta física de billetes por parte de los propios adjudicatarios de la cafetería se recupera un servicio que se había perdido durante los últimos tiempos en que el apeadero funcionó en el centro de la localidad.