La alcaldesa participa en la reunión de la FEMP para que los ayuntamientos reinviertan su superávit

María Eugenia Rufino también ha acudido a Sevilla para apoyar un proyecto turístico que incluye a Salobreña y Molvízar y permitiría romper con la estacionalidad.

La alcaldesa de la Villa junto a participantes en la asamblea.

La alcaldesa de Salobreña, María Eugenia Rufino, participó el pasado martes en la asamblea de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para defender el derecho de los ayuntamientos y diputaciones de invertir el superávit que obtengan de sus presupuestos, sin estar obligados a destinarlo a la amortización de deuda. El colectivo exigió la flexibilización de las reglas fiscales y de la tasa de reposición con objeto de poder mejorar la prestación de los servicios públicos de su competencia.

El encuentro tuvo lugar tras el compromiso adquirido por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ante el presidente de la FEMP, Abel Caballero, de que estas administraciones puedan reinvertir el superávit. Ante ello, la Federación advierte que se mantendrá vigilante sobre su cumplimiento. Y en ese sentido, la alcaldesa de la Villa ha expresado su “satisfacción contenida” por la promesa del ministro, destacando que “se ha dado un plazo de un mes, y en una o dos semanas se debería ver algún gesto por parte del Gobierno”, como alguna propuesta de modificación de la Ley de Racionalización de la Administración Local, “pues de otra manera no se podría atender a esta demanda en el plazo de un mes”.

Los ayuntamientos aseguraban que su situación era muy complicada por las “tremendas limitaciones” presupuestarias que sufrían. Y confían en que se pueda incrementar el apartado de las inversiones financieramente sostenibles que pueden hacer los municipios para que el dinero del superávit de los municipios saneados pueda destinarse a cuestiones como seguridad, servicios sociales o educación.

Rufino se pregunta por qué, si una administración local termina su ejercicio contable con sobrante tras haber gastado menos de los que ha ingresado, no puede invertir ese dinero en mejoras para el municipio, como un colegio o una calle. Y añade que en Salobreña “hemos llegado a tener las cifras más altas de dinero en el banco sin poder gastarlo por esta cuestión”.

Otra reivindicación de la FEMP, que apoya María Eugenia Rufino, es que estas reinversiones sostenibles no computen en el techo de gasto, a lo que se suma la quita de deuda que se está negociando con otras administraciones, para que también incluya a las locales. También se demanda la posibilidad de realizar contrataciones para poder prestar los servicios necesarios. Todos estos puntos habrían tenido la respuesta afirmativa del ministro Montoro, por lo que esperan ver resultados en el corto plazo.

La alcaldesa participó en esta asamblea realizada en Madrid dentro de un amplio periplo por esta ciudad y también por Sevilla que se inició el pasado viernes. En la capital española intervino también, en su calidad de presidenta de la Comisión de Igualdad de la FEMP, en un homenaje a mujeres policías realizado en una feria nacional de seguridad celebrada en Ifema. Además, el lunes se reunió esta Comisión de Igualdad donde se trataron distintas cuestiones, y el martes participó en una reunión de trabajo en el Ministerio de Asuntos Sociales para abordar la modificación de la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.

Ya en Sevilla, Rufino mantuvo reuniones en las consejerías de Ordenación del Territorio y Turismo para defender un proyecto turístico de carácter rural que abarca los términos municipales de Salobreña y Molvízar, y que precisamente por tratarse de un proyecto supramunicipal, su aprobación no corresponde a los ayuntamientos sino a la Junta de Andalucía.

Se trata de una iniciativa turística privada dirigida a personas mayores que llegarían de otros países escapando a las temperaturas invernales, durante ocho o diez meses al año, a través de fondos de jubilación. El complejo estaría formado por pequeños huertos con alojamientos. De momento se encuentra en proceso de obtener encaje jurídico, motivo por el que la alcaldesa ha querido ser cauta y no avanzar demasiado al respecto.

La regidora afirma que se trata de un proyecto de un interés turístico “incuestionable” para el municipio y una “fuente de generación de empleo y de ruptura de la estacionalidad turística”, por lo que afirma que “lo vamos a defender hasta el final”. Asimismo, destaca que sería “totalmente respetuoso con el entorno”.