Jesús Antonio Fernández Olmedo ofrece esta tarde un espectáculo por la paz y la no violencia

Mediante su baile este artista y bailarín cordobés expresará su rechazo al armamento nuclear. La cita es a las 20 horas en la Plaza Juan Carlos I, junto al Ayuntamiento de Salobreña.

El artista Jesús Antonio Fernández Olmedo.

Esta tarde a las 8 tendrá lugar una curiosa actividad en la plaza del Ayuntamiento de Salobreña, que une la danza con la reivindicación social. Su protagonista será el artista y bailarín cordobés Jesús Antonio Fernández Olmedo, quien mediante su baile expresará su rechazo al armamento nuclear.

El proyecto, que comenzó hace más de seis años, corre por cuenta del movimiento ‘Bailarines por la paz y la concordia de los pueblos en el mundo’. El objetivo es “crear una cultura a nivel mundial de paz y no violencia”, según el bailarín, y sensibilizar sobre el peligro que pesa sobre el planeta, y que en su opinión es más grave aún que el cambio climático, que “es progresivo y se venir”, mientras que el estallido de un arma nuclear puede ocurrir en cualquier momento.

Lo que se busca es una toma de conciencia por parte de los gobiernos del mundo de que este tipo de armamento “es peligroso y no debería existir”, y el vehículo que se utiliza para ello es el arte, ya que también se realizan actividades relacionadas con la pintura o la música.

Fernández Olmedo explica que será un espectáculo muy sencillo, en el que mediante los movimientos de su cuerpo intentará generar cambios en la perspectiva del espectador y “llegarle al corazón”, así como despertarle curiosidad para que reflexione sobre cuestiones como la sociedad consumista en la que vivimos.

El proyecto cuenta con una docena de personas que de manera estable lo llevan por toda la geografía española, a las que suman otras de forma rotativa. Por Salobreña ya habían pasado mediante otros formatos para difundir su reivindicación, mientras que su impulsor la ha llevado además por varios continentes, como África, Latinoamérica o toda Europa. De hecho, la semana próxima parte hacia Vilna, la capital de Lituania.