El Casco Antiguo y La Caleta-La Guardia cuentan con nuevos pilares de agua

Próximamente se sumarán otros cuatro en el núcleo histórico y La Guardia para dar servicio a visitantes y vecinos. Se baraja también la instalación de aseos en el paseo de las Flores.

Pilar instalado en calle Puerta Villa, en el Casco Antiguo.

La caminata por los rincones del Casco Antiguo es uno de los principales programas turísticos que propone Salobreña a sus visitantes, si bien por momentos se puede hacer agotador por las cuestas que hay que trepar. Para hacerlo más llevadero, el Ayuntamiento ha iniciado la instalación de una serie de pilares de agua para recargar energías, medida que se prolonga también a La Caleta y La Guardia.

Desde la Concejalía que integra al núcleo histórico y también a estos anejos ya se han puesto en marcha los trabajos con la instalación en los últimos días de dos de estos elementos, uno en la calle Puerta Villa y otro en la plaza del Lavadero de La Caleta. Este fue el primero en instalarse, en reemplazo de una fuente que se retiró el año pasado y que presentaba desperfectos. La pasada semana se colocó el del Casco Antiguo, junto a la escalera situada en el punto donde Puerta Villa se transforma en calle Muralla. El concejal delegado del Casco Antiguo y de La Caleta La Guardia, Gabriel Jerónimo, ha querido diferenciar estos pilares de las fuentes, destacando que estas últimas tienen un flujo continuo de agua.

Junto a esta nueva fuente que se colocará en el Casco Antiguo, está prevista la instalación de otra en la salida de la calle Estación, junto a un vial que da salida a un pequeño mirador, que se pondrá en valor, lo que impedirá a su vez el habitual aparcamiento de vehículos en ese pequeño espacio. Otra fuente se colocará en la calle Juan XXIII, en la zona donde se realizan las fiestas de este barrio y donde ya se han instalado bancos, y otra más de similares características se colocará en la plaza de La Guardia.

A la hora de explicar los motivos de la colocación de este mobiliario urbano, el edil señala que al no existir demasiados locales comerciales en el casco histórico se trata de una alternativa para aquellas personas que suben y no tienen donde beber agua. A futuro se baraja la instalación de aseos para ofrecer también este servicio a los visitantes, que se implantaría en el paseo de las Flores.