El Ayuntamiento de Salobreña inicia la retirada de todos los contenedores soterrados

El motivo de esta decisión es su mal funcionamiento y deficiencias en su instalación, que generan malos olores e insalubridad. En total hay cinco islas en nuestra localidad con estas instalaciones.

Uno de los puntos con contenedores soterrados en Salobreña.

El Ayuntamiento de Salobreña ha iniciado la retirada de todos los contenedores soterrados del municipio, cuyo funcionamiento presenta diversos problemas, y muchos de los cuales ni siquiera llegaron a ponerse en servicio. Se trata de cinco puntos del municipio donde existen islas con estas instalaciones, que serán reemplazadas por contenedores convencionales, tanto de residuos orgánicos como de recogida selectiva.

La actuación, cuya finalización se prevé dentro de una semana, comenzó esta semana con la retirada de los contenedores soterrados situados en la calle Labradores, a la altura de la plaza Washington Irving, y continuará en la avenida Federico García Lorca frente al Mercado Municipal, y luego en la calle Cristo. Más tarde se realizará la misma intervención en los que se sitúan en la plaza de Lobres y en la plaza Calipso.

Según explican desde el Ayuntamiento de la Villa, el principal problema de estos contenedores tiene que ver con la suciedad que generan en su interior y alrededores, lo que provoca malos olores e insalubridad. Para su buen funcionamiento requerirían de una limpieza casi diaria y de una maquinaria especial para la evacuación de los lixiviados, es decir, los líquidos que escurren de las bolsas de basura y que se acumulan por debajo de las cajas donde se ubican los contenedores.

Otro de los problemas que presentan estos contenedores es la distancia respecto a la calzada, que no es suficiente para su recogida desde los camiones. Y a ello se suma el elevado nivel freático en algunos puntos de Salobreña, que llega a sobrepasar el nivel de los contenedores, que terminan inundándose.

Una vez retirados los contenedores, se está procediendo a limpiar la fosa en la que se acumulaban todo tipo de residuos, antes de proceder a su sellado.

Hace algunos meses algunas de estas islas se precintaron para no ser utilizadas por los problemas que generaban, aunque vecinos han quitado el precinto y han continuado tirando residuos, lo que ha generado también problemas de salubridad. Ello se suma a la mala imagen y a los olores que resultan aún más perjudicial para los vecinos que su propio uso.