No se ha tenido que intervenir en incidentes de gravedad y se ha reducido hasta las 1.270 las curas por picaduras de medusas.
Aunque aún no ha finalizado su actuación en la vigilancia de las playas salobreñeras, la Agrupación Local de Protección ha tenido un verano tranquilo y sin grandes incidencias, al no haber tenido que intervenir en casos de gravedad. También ha disminuido el número de atenciones por picaduras de medusas, ya que a la menor afección de este verano respecto al anterior se ha sumado una mayor precaución por parte de los bañistas.
De ahí el balance positivo de la seguridad en las playas realizado por la concejal de Seguridad Ciudadana de la Villa, Olga García Roldán.
El total de servicios por picaduras de medusas ha sido de 1.270, mientras que otras 39 han tenido lugar por heridas provocadas por erizos. También se realizaron 26 búsquedas de niños perdidos en las playas, que en el cien por cien de los casos han finalizado con resultado positivo.
Una de las novedades de este verano en los puestos de Protección Civil ha sido la silla anfibia, que ha permitido el traslado hasta el mar de un total de 162 minusválidos. Otras actuaciones se han centrado en la cura por heridas provocadas por rocas, sobre todo en la zona del Peñón, así como la entrega de objetos perdidos, tales como teléfonos móviles, llaves de viviendas y vehículos o carteras con documentación.
Protección Civil ha intervenido también en la recuperación de especies amenazadas, que ha entregado a la Consejería de Medio Ambiente. Han sido un cormorán, dos garzas y un pinico, ave de la familia de las gaviotas aunque de menor tamaño.
Entre el 15 de junio, día en que se puso en marcha el operativo, y el 7 de septiembre, la bandera verde ondeó en la playa de Salobreña un total de 51 días y la roja en 7 jornadas, en las que sopló viento de poniente. Mientras tanto, los días en que ondeó de verde a amarilla fueron trece; de verde a roja, cuatro; y de amarilla a roja, diez días.