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Incluye la elaboración de una nueva ordenanza municipal sobre ruidos y acciones educativas dirigidas a escolares y población adulta. Para tal fin se ha solicitado una subvención a la Junta de Andalucía, a través de la llamada Estrategia Andaluza de Educación Ambiental, a la que como municipio pionero está adherida la Villa.
A pesar de ser uno de los mayores problemas medioambientales actuales, y uno de los motivos más frecuentes de queja de los ciudadanos andaluces, las acciones destinadas a reducirlo han sido menos prioritarias que las destinadas a otros tipos de contaminación como las del agua o las del aire.
Sin embargo, Salobreña, uno de los municipios pioneros en la adhesión a la Estrategia Andaluza de Educación Ambiental, ya ha iniciado con este proyecto, los primeros pasos para poner en marcha una ordenanza municipal sobre ruidos.
Los escolares salobreñeros plantearán posibles soluciones para resolver los problemas de ruido de Salobreña participando activamente en las acciones. La cantidad solicitada asciende a los 12.000 euros.Tras realizar un extenso estudio sobre el ruido en la Villa, el Área de Medio Ambiente, ha solicitado una subvención a la Consejería para llevar a cabo un proyecto de educación ambiental sobre contaminación acústica. Esta acción formativa está orientada a informar y concienciar a los escolares y adultos del municipio de Salobreña a través de una serie de actividades dinámicas y participativas, ponencias y coloquios, para que obtengan un mayor grado de conocimiento sobre los efectos del ruido y sus posibles impactos sobre el medio ambiente y la población.
Según el alcalde de la Villa, Jesús Avelino Menéndez, el Proyecto tiene como objetivo específico un cambio de actitud en la población que redunde en una mejora del desempeño ambiental de sus actividades diarias.
"La educación ambiental es una herramienta importantísima para concienciar y sensibilizar a la población sobre el deterioro del medio ambiente producido por una serie de impactos. En nuestro caso, la contaminación acústica, causa una serie de consecuencias negativas, mostrando una mayor incidencia en el medio urbano".
La nueva ordenanza municipal de ruidos, actualmente en elaboración, será el punto de partida para desarrollar los mapas de ruido, determinación de zonas saturadas y aplicar una política municipal sobre infracciones acústicas. Los datos servirán como indicador de la evolución de la contaminación acústica en el municipio, permitiendo orientar las actuaciones municipales hacia una gestión más sostenible.
El servicio de medio ambiente cuenta desde 2000 con un modelo Larson-Davis 814, sonómetro integrador de tipo I con capacidad de medición en tercios y octavas de banda.
Las quejas sobre ruido llegan al ayuntamiento a través de la citada línea 900, aunque también pueden llegar a través del registro de entrada de la policía. Las quejas son comprobadas por el jefe del servicio de medio ambiente, con el equipo y parámetros antes descritos, siendo el responsable de las mediciones y de la calibración del equipo antes y después de las mediciones (para lo cual se utiliza el calibrador Larson-Davis CA-250
En 2002 se realizaron campañas preventivas de control de contaminación acústica por motocicletas en verano e invierno. A los conductores que superaban los límites permitidos en la vía pública se les daba la opción de corregir el problema y pasar por el ayuntamiento para realizar una segunda medición de comprobación. El 80 % de los conductores corregían el problema dando en la segunda medición valores aceptables, multando al resto según el reglamento de policía por superar los niveles de ruido permitidos.
Entre las zonas potencialmente más afectadas por contaminación acústica debido al tráfico rodado se encuentran las áreas próximas a la nacional 340, la avenida del Mediterráneo y glorieta de la intersección de esta con la Pontanilla en época invernal, mientras que en verano, donde la población pasa de 12.900 a 39.000 habitantes, esta Avenida que une la nacional con la playa soporta una excesiva circulación, con la consiguiente repercusión acústica.
Aunque según la población censal, Salobreña quedaría incluida en la categoría de ciudades entre 5.000 y 20.000 habitantes, su significativa fluctuación poblacional a lo largo del año, nos da un número medio de habitantes equivalentes en el municipio de 20.458, llegando en pleno verano, como decimos, a los 39.000.
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