|
Se han conocido los primeros resultados del estudio geológico realizado para conocer el nivel de estabilidad de la roca.
Tras la conclusión de la primera fase de los estudios geológicos realizados en el macizo rocoso sobre el que se asienta el casco antiguo de Salobreña para conocer su grado de estabilidad, se ha concluido que en una zona concreta, la más cercana al castillo, no se permitirán actuaciones urbanísticas que impliquen el picado de piedra. En la zona más alejada se concederán licencias urbanísticas, aunque con importantes restricciones.
El alcalde de Salobreña, Jesús Avelino Menéndez, ha dado a conocer los resultados preliminares de los estudios realizados por el Laboratorio del Instituto de Investigación, Desarrollo y Control de Calidad en la Edificación, que supusieron la realización de tres perforaciones en distintos puntos del casco histórico. Según ha explicado, de ellos se desprende que la roca está dividida en dos grandes lóbulos separados por una gran falla geológica. La más cercana al castillo es las más "problemática", pues se ha descubierto que está compuesta por una placa superior de mármol asentada en una zona de pizarra, pero con una capa intermedia de arcilla que provoca deslizamientos, que a su vez producen resquebrajamientos en las viviendas. De la falla principal, salen a su vez pequeñas fallas que hacen más inestable el terreno. La otra zona es más consistente y estable, aunque también requerirá que se tomen medidas a la hora de conceder licencias de construcción.
Pese a que esta zona es más estable, también implicará que se tomen medidas preventivas, como la prohibición de que se levante más de una planta, para no tener que hacer cimentaciones agresivas para la roca.
La empresa que ha realizado estos estudios continuará trabajando para llegar a conclusiones más detalladas sobre la situación de la roca y sobre las actuaciones que se pueden permitir en el casco antiguo.
|